La Oposición es la ubicación de los reyes frente a frente con un número impar de casillas entre ellos bien en la horizontal como en la vertical.
La oposición nunca conviene a quién le toca jugar. Es fácil concluir que es necesario tratar de conseguir la oposición. En los finales de peones tiene un papel decisivo en varias situaciones. Por ejemplo, en posiciones con la promoción del peón en dama.
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Si le corresponde al bando blanco (fig.1) podrían jugar 1.Rc5-Rc7 y tablas, pues las negras mantienen la oposición (fig.2) y salvan la partida. De igual manera, si jugasen 1.Re5-Re7 y se consigue la igualdad. El negro ha conseguido la oposición (fig.3).
En cambio, si en la posición (fig.1) jugase el negro, en este caso no pueden detener al rey blanco. Así, 1....-Rc7 se contesta con 2.Re6 (fig.4), y a 1....-Re7 con 2.Rc6, ganando en ambos casos y promocionando el peón a continuación.
Veamos a continuación que la oposición también tiene un papel decisivo cuando buscamos una brecha en la estructura de peones de nuestro adversario (fig.5).
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En la siguiente posición (fig.5), si comienzan moviendo las negras pierden, porque el rey blanco entrará en el campo enemigo. Se puede comprobar que si 1....-Re6 el blanco accede sin oposición con 2.Rc5, y si mueven 1....-Rc6 se responderá 2.Re5 y ganan.
Sin embargo, si el turno fuese para las blancas serán tablas, pues deberían jugar 1.Rc3!-Rd5 2.Rd3! (fig.6) y ganarían la oposición larga o lejana (a distancia). Pero mucho cuidado, si ahora 2....-Re6! 3.Rd4-Rd6 y tablas, pero si el negro se equivoca y juegan 2....-Rd6? 3.Rd4 el blanco consigue la oposición y gana (fig.5).
Es fácil de ver (fig.5) que si el blanco comienza jugando 1.Rd3?-Rd5! gana el negro porque ha conseguido la oposición y ahora él entrará en campo enemigo.
En el siguiente diagrama (fig.7) vemos otro caso de la importancia de la oposición, y es cuando defendemos en posiciones inferiores. En este caso, el negro está amenazando jugar Rd4 ganando el peón y la partida.
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Sin embargo, gracias a la oposición, el blanco puede jugar 1.e5!, salvando la partida. El negro captura 1....-dxe5, pero 2.Rc1! es la clave, gana la oposición lejana (número de casillas impares entre los reyes). Si seguimos 2....-Rd4 3.Rd2 y ahora el blanco tiene la oposición cercana, con tablas.
Veamos otra posición (fig.9) interesante para explicar la importancia que tiene la oposición.
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El rey blanco comienza ganando la oposición con 1.Rf4. El negro intenta romperla con ...-h3 2.Rg3-Rg5 3.Rh2!!, excelente y única jugada. Esto es necesario porque después de 3.Rxh3?-Rxh5 las negras son las que ganarían la oposición y la partida.
El negro puede intentar entonces 3...-Rh6 (pues Rxh5 4.Rxh3 con la oposición blanco y las tablas) 4.Rg3! y tablas.
Utilizando la oposición es posible hacer tablas en las posiciones aparentemente perdidas como en la siguiente (fig.10).
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El blanco juega 1.Rh1! ganando la oposición lejana de 3 casillas (si se intenta ganar la oposición con 1.Rf1?-Rd2 2.Rf2-Rd3, el peón de f3 no permite al blanco seguir manteniendo la oposición cercana y pierden tras 3.Rg3-Re3 4.Rg2-Re2 5.Rg3-Rf1).
Por tanto, aunque el negro juegue 1...-Rd2, se siguie 2.Rh2!-Rd3 3.Rh3=
Normalmente es fácil ganar en este tipo de posiciones (fig.11) con el peón libre protegido.
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Sin embargo, en esta posición, después de jugar 1....Rd5! (ganando la oposición lejana) las negras se pueden salvar, 2.Rf4-Rd4 3.Rg4-Re4 4.Rg3-Re5 (4...-Re3? 5.a5 no se puede salir del cuadrado del peón 'a') 5.Rf3-Rd5!
Como el blanco no puede ganar la oposición prueba su última chance para ganar, que consiste en avanzar el péon, entonces 6.a5-Rc5 7.Re4-Rb5 8.Rd5-Rxa5 9.Rc4-Ra6! (si 9...-Rb6 10.Rxb4 gana), pero... 10.Rxb4-Rb6! ganando de nuevo la oposición. Tablas.